Programación

Cómo programar en educación física

Escrito por David Sanz Otí

Como profesores de EF debemos tener en cuenta una serie de factores a la hora de programar el curso escolar de la asignatura. Como primera limitación encontramos la ley, ya que tenemos establecido un currículum académico por el ministerio de educación, la LOMCE, ley orgánica que se aprobó en 2013 por el congreso de los diputados, con unos contenidos divididos en 6 bloques; y la cual tenemos que seguir como docentes. En segundo lugar, nos encontramos el centro educativo en el que damos clase, que tiene un plan de estudios para cada año englobado dentro de un proyecto educativo a medio/largo plazo para sus estudiantes. Los encargados de marcar estos planes son los departamentos de cada asignatura del propio centro, por tanto podremos participar (en mayor o menor medida) en esta decisión. En último lugar, se encuentra el tándem alumnos/profesor (siempre en ese orden). Es el profesor, es decir, nosotros mismos, los que debemos adaptarnos a las capacidades sociales, culturales y físicas de nuestro alumnado para preparar y llevar a cabo una programación didáctica que posibilite a todos los alumnos, con las mismas oportunidades, a alcanzar los objetivos propuestos. 

Además, debemos tener en cuenta el contexto en el que ésta se va a llevar a cabo, ya que las inquietudes, motivaciones, aspiraciones y situaciones personales de los alumnos, varían mucho en función de, por ejemplo, su situación geográfica o situación socioeconómica, y hay que tener en cuenta este tipo de variables a la hora de dar los contenidos y establecer los objetivos. No se les puede enseñar por igual a los niños de Madrid, (una ciudad muy poblada y masificada, con mucha menos influencia rural) que a los niños de Cantabria; así mismo, la educación de los niños en un colegio de Santander no debe ser impartida como en un colegio de Potes por ejemplo, ya que aunque estén en la misma Comunidad Autónoma, los ambientes en los que unos y otros se mueven son diferentes y sus necesidades por lo tanto también lo son. Lo que sí es crucial y no debe faltar, es hacer que los niños sean conscientes de las diferencias que se dan entre unos sitios y otros, y que el hecho de vivir en un lugar, o de manera diferente, no debe limitar a los individuos en su proceso de aprendizaje. El hecho de contextualizar una programación correctamente debería otorgar a los niños más herramientas para afrontar los problemas que se les presenten en su día a día y para desenvolverse de manera más eficiente en el contexto en el que se mueven, además de darles más capacidades para mejorar la situación en la que se encuentran (que en todos los casos es mejorable). 

El tercer, y más importante límite a la hora de programar, son los estudiantes y su entorno social, porque al fin y al cabo los estudiantes son lo principal. Para adaptarnos a ellos debemos preguntarnos cuestiones como: ¿qué pueden, quieren o desean hacer, que necesitan para tener más opciones vitales, de qué recursos disponen? Lo desarrollaremos de manera más amplia a continuación.

¿Cómo programaríamos nosotros en educación física? 

Sí que es cierto que cada uno de nosotros, como es normal,  tenemos diferentes ideas en cuanto a aspectos específicos, pero hemos llegado a un punto común en los aspectos más básico. 

Para empezar, debemos de adaptarnos a la ley educativa, es decir, a la LOMCE. A partir de ahí sabremos que podemos o tenemos que hacer, legalmente hablando. En cierta manera, la ley nos limita bastante.

Después, hablaríamos con nuestro centro para obtener una idea general de lo que quiere el centro, y posteriormente, hablaríamos con el departamento de educación física para conocer los objetivos específicos planteados a corto, medio y largo plazo. 

Una vez que nos hemos adaptado a estas limitaciones, lo último sería centrarse en nuestros alumnos y su entorno social. ¿Qué significa esto? Conocer a nuestros alumnos. Conocer su edad, sus posibles gustos y aficiones para así poder programar las clases de manera que sean motivantes, obteniendo mayor participación y más progreso. Conocer la variabilidad dentro de la clase para poder generar clases inclusivas. Conocer los clubes de deportes extraescolares que hay en la ciudad o pueblo, para así decidir qué deportes desarrollar en las clases. Programaríamos estas clases con el objetivo de que los estudiantes se enganchen a estos deportes, y a su vez informándoles de las posibilidades a nivel extraescolar para seguir participando estos deportes. Conocer, también, los bloques y competencias que pueden ser más importantes para ellos en un futuro e incidir en ellos. Por ejemplo, generar hábitos de vida saludables y mantener buena higiene corporal son dos aspectos importantes donde nosotros incidiríamos. En definitiva, los alumnos son lo importante, cuanto más podamos conocerlos para mantenerlos motivados, y más información útil podamos proporcionar, más eficaces serán nuestras clases.

Además, encontramos una destacable programación anual de educación física creada por Diego Zubiaga Fernández como proyecto de fin de grado para la Universidad de La Rioja. Podéis acceder a ella en el siguiente link: https://biblioteca.unirioja.es/tfe_e/TFE001718.pdf

No estamos diciendo que sea la mejor, simplemente nos gustó ya que se adapta a la ley educativa, al departamento y proyecto educativo de un centro, y a sus estudiantes y su medio social. 

Autores: Elías Díez Paz, Ignacio de la Mora del Barrio y David Sanz Oti

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