Evaluación

Capítulo 7: Cómo evaluar durante el proceso de enseñanza-aprendizaje

Escrito por alba.agudo

NUEVAS NECESIDADES, NUEVOS MÉTODOS

La aparición de las rúbricas: ¿Qué son y por qué se están convirtiendo en el sistema de evaluación del S.XXI?

En muchas ocasiones, con las nuevas metodologías de aprendizaje surgen también nuevos problemas, ¿cómo evaluamos a los alumnos si seguimos una metodología individualizada?, ante este tipo de metodologías que dejan atrás la enseñanza masiva, ya no sirven aquellos exámenes basados en unos conocimientos concretos, es por eso que van apareciendo nuevos sistemas de evaluación centrados más en el aprendizaje por tareas y no tanto en la transmisión de conocimientos, uno de los más populares son las rúbricas.

Las rúbricas son guías de puntuación usadas en la evaluación y describen las características de una tarea en varios niveles de rendimiento con el fin de clarificar lo que se espera del trabajo del alumno, valorar su ejecución y de facilitar la retroalimentación o feedback.

Existen varios tipos de rúbricas dependiendo del objetivo de la evaluación:

La rúbrica global hace una valoración del conjunto de la tarea a nivel más global. En ésta se pueden admitir errores en alguna parte del proceso y está orientada a adquirir una información global del alumno y del grupo.

La rúbrica analítica se centra en tareas del aprendizaje más concretas y necesita un diseño más elaborado. Se emplea sobre todo cuando es necesario evaluar distintos procedimientos, fases o componentes que constituyen el proceso.

Sabiendo esto, podríamos deducir que la rúbrica global podría ser adecuada para unas fases iniciales o intermedias del aprendizaje para ayudarnos a obtener una valoración general del alumnado y la rúbrica analítica nos puede ser de gran utilidad en las fases finales para ver la evolución de cada uno de los alumnos.

Algunos de los beneficios del empleo de éste tipo de evaluación frente a las convencionales es el aporte de información que se le da al alumno que le permite aprender y autoevaluarse de manera sencilla, además se conocen de antemano los criterios a evaluar por lo que fomenta el aprendizaje y la responsabilidad del alumnado. Además también supone ciertas ventajas para el profesorado ya que son fáciles de explicar e incrementa la objetividad en el proceso de evaluación, ofrecen una retroalimentación sobre los métodos de enseñanza empleados y se ajustan al proceso de evaluación por competencias del que tanto hemos hablado durante las diferentes clases con Gonzalo, importantísimo en la educación física si seguimos las normas de la LOMCE.

Por otro lado, debemos tener presente en todo momento los elementos para tener en cuenta al evaluar en el proceso de aprendizaje, el profesor debe tener claro en todo momento para qué se evalúa, cuáles son los objetivos y qué competencias se van a evaluar, cuándo se va a producir dicha evaluación, antes, durante o después del proceso de enseñanza, quiénes van a evaluar dependiendo del método de enseñanza, ya que si se trata de una enseñanza cooperativa pueden evaluarse los alumnos unos a otros, puede darse una autoevaluación si los alumnos ya han adquirido alguna experiencia o puede ser el profesor objetivamente el que evalúe a los alumnos y por último cómo se va a realizar esa evaluación, mediante rúbricas, exámenes tradicionales, test, vídeos… u otro tipo de formatos.

Lo más importante durante éste proceso para mí es adecuarse a las necesidades de los alumnos y de la enseñanza misma, qué es lo que más te va a servir como docente y cómo vas a obtener el máximo aprendizaje de tus alumnos.

Para aquellos que deseen realizar una rúbrica por primera vez y no saben muy bien cómo realizarla, aquí dejo un enlace a un vídeo tutorial donde nos enseñan a realizar rubricas para primerizos:

 

 

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