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Bosquescuela. Philip Bruchner

Se trata de un libro que te introduce en el concepto de las “Bosquescuelas” o “Escuelas Bosque”, te narra el día a día de una, sus beneficios y sus particularidades. El autor, Philip Bruchner, nos cuenta como en este tipo de escuelas al aire libre se imparte el currículo escolar fuera de un aula, en la naturaleza, ya sea en un bosque o, por ejemplo, en una playa.

En las escuelas bosque se trata de alternar momentos de educación “guiada” digamos, como pueden ser la narración de una historia por parte del animador o mismamente una clase, con amplios lapsos de tiempo en los que el alumno goza de una gran libertad. La idea es que en esos momentos de libertad experimente y se interese de manera activa en todo aquello que llama su atención; el hecho de estar rodeado de naturaleza hace que esto sea más fácil. También facilitará la aparición de retos y dificultades que, a no ser que el alumno pida ayuda, se le dejará afrontarlas por si solo de manera que gane en experiencia e independencia.

La manera de tratar los bloques de contenidos de la educación física resulta relativamente obvia desde esta metodología; por ejemplo, los bloques 1 y 2, que tratan mayormente sobre la salud. En los bosques hay mucha menos contaminación que en las ciudades, además en este tipo de escuelas te mueves mucho más que con metodologías tradicionales, lo que, más allá de generar salud, propicia que se mejoren las habilidades motrices del bloque 2 y que se llegue a conocer en gran medida el propio cuerpo (bloque 1).

En cuanto al bloque 4 que habla del enriquecimiento personal y los valores, ¿Qué mejor manera de crecer como persona que explorando y enfrentándote a retos diariamente? En lo que a la construcción de valores respecta, parece obvio que un niño que crezca viviendo una gran parte de su vida en un bosque tendrá más facilidad para desarrollar valores como el respeto a la naturaleza y los animales o la independencia, en comparación con un alumno de una escuela de ciudad.

Por último, nos cuentan que los alumnos disponen de entre 90 y 120 minutos de juego libre al día, intentando variar lo más posible los espacios, con el fin de conseguir una mayor profundidad del propio juego; por lo que también se lograría abordar el bloque 3 de una manera óptima.

No quiero terminar sin dar mi opinión acerca de las bosquescuelas; bajo mi punto de vista son prácticamente todo beneficios en comparación con la escuela tradicional, como son la gran independencia que adquieren los alumnos, la seguridad de la práctica de al menos la actividad física diaria recomendada por la Organización Mundial de la Salud, o la adquisición de valores como el amor por la naturaleza desde muy pequeños. También es verdad que encuentro, más que contras, dificultades, para llevar a cabo esta metodología, como por ejemplo la dificultad de encontrar a docentes lo suficientemente formados y, sobre todo, motivados, ya que considero que la labor de estos es fundamental y realmente difícil. Otra dificultad que encuentro, además de las trabas legales que nos cuentan en los capítulos finales para poner en marcha uno de estos centros, es la de encontrar un lugar apropiado y en el que te dejen llevar a cabo este proyecto libremente. Mi última duda es acerca de la ausencia de tecnología como ordenadores, tabletas electrónicas… Aunque considero que tal vez eso sea más fácil de experimentar fuera del aula.

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